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Referencia: HSK220
La cabina de chorreado Holzmann SK220_230V está diseñada para la eliminación de óxido, el decapado de pintura, la limpieza y la preparación de superficies metálicas. Con una capacidad de 220 litros y una rejilla de soporte que admite una carga máxima de 60 kg, permite tratar numerosos componentes en el taller.
Equipada con una pistola de chorreado, guantes de protección integrados e iluminación interior, esta cabina facilita los trabajos de restauración y acabado, ayudando a contener las partículas abrasivas dentro de la estructura.
Capacidad de la cabina: 220 litros
Carga máxima de la rejilla: 60 kg
Presión de trabajo: 4–8 bares
Consumo de aire: 200–350 l/min
Granulometría del abrasivo: 0,12–0,25 mm
Cantidad máxima de abrasivo: 32 litros
Abertura de la tapa: 860 x 410 mm

La cabina de chorreado Holzmann SK220_230V es una máquina de taller diseñada para realizar diferentes operaciones de eliminación de óxido, decapado de pintura, limpieza y preparación de superficies metálicas.
Gracias a su capacidad de 220 litros y a su rejilla de soporte con una carga máxima admisible de 60 kg, esta cabina permite tratar numerosos componentes mecánicos dentro de un espacio de trabajo cerrado.
Está especialmente indicada para talleres mecánicos, profesionales de la metalurgia, técnicos de reparación, especialistas en restauración y aficionados que buscan un equipo adecuado para el chorreado abrasivo de piezas pequeñas y medianas.
El chorreado abrasivo en cabina consiste en proyectar partículas abrasivas sobre la superficie de una pieza mediante una pistola alimentada por aire comprimido.
Este procedimiento permite eliminar determinados tipos de corrosión, capas antiguas de pintura, depósitos superficiales y otras impurezas.
La Holzmann SK220 constituye una solución práctica para preparar componentes metálicos antes de su restauración, repintado o posteriores operaciones de acabado.
La cabina de chorreado Holzmann SK220 dispone de un volumen interior de 220 litros, que permite tratar componentes de diferentes formas y dimensiones.
Su tapa cuenta con una abertura de 860 x 410 mm, facilitando la introducción y extracción de las piezas.
En el interior de la cabina se encuentra una rejilla de soporte diseñada para colocar los componentes durante el tratamiento.
Esta rejilla admite una carga máxima de 60 kg, lo que permite trabajar con piezas relativamente pesadas, siempre que sus dimensiones sean compatibles con el espacio disponible y que el peso esté correctamente distribuido.
Esta capacidad resulta especialmente útil para la limpieza de componentes mecánicos, soportes metálicos, pequeñas piezas de carrocería desmontadas y diversos elementos destinados a la restauración.
Las dimensiones de las piezas deben permitir suficiente libertad de movimiento para manejar la pistola de chorreado de forma segura y eficaz.
La cabina de chorreado Holzmann SK220_230V es especialmente adecuada para el decapado y la limpieza abrasiva de superficies metálicas.
Con el paso del tiempo, los componentes mecánicos y las estructuras metálicas pueden presentar diferentes tipos de deterioro superficial:
Óxido y señales de oxidación.
Capas antiguas de pintura.
Suciedad y depósitos superficiales.
Recubrimientos protectores deteriorados.
Irregularidades que requieren preparación antes del acabado.
El chorreado actúa mecánicamente sobre las superficies mediante la proyección de partículas abrasivas.
Dependiendo del abrasivo utilizado, de la presión de trabajo y del material tratado, este proceso puede eliminar determinados recubrimientos y contribuir a conseguir una superficie más limpia.
La cabina de chorreado Holzmann SK220 puede utilizarse, por tanto, para restaurar piezas metálicas antes de aplicar una nueva capa de pintura o un tratamiento de protección contra la corrosión.
Sin embargo, es importante adaptar el procedimiento a los materiales delicados y a las superficies que requieren un acabado específico.
El chorreado abrasivo de piezas metálicas se utiliza habitualmente para preparar las superficies antes de posteriores operaciones de acabado.
Al eliminar la contaminación y los recubrimientos deteriorados, el tratamiento abrasivo contribuye a obtener una superficie adecuada para las siguientes fases de preparación.
Según el abrasivo seleccionado, el chorreado también puede crear una rugosidad superficial que favorezca la adherencia de determinados recubrimientos.
Este tratamiento puede resultar útil antes de:
Pintar componentes metálicos.
Aplicar determinados recubrimientos protectores.
Restaurar piezas mecánicas.
Reacondicionar soportes y estructuras metálicas.
Realizar ciertos tratamientos anticorrosión.
Para obtener resultados satisfactorios, es fundamental seleccionar un abrasivo compatible tanto con el material de la pieza como con el tratamiento posterior previsto.
Después del chorreado, también es importante limpiar cuidadosamente los componentes para eliminar el polvo y los residuos abrasivos antes de aplicar cualquier recubrimiento.
La Holzmann SK220_230V funciona mediante una pistola de chorreado alimentada por un compresor de aire externo, que debe conectarse a la cabina.
El fabricante indica los siguientes requisitos de funcionamiento:
Presión de trabajo: 4–8 bares.
Consumo de aire comprimido: 200–350 litros por minuto.
Conexión neumática: 1/4 de pulgada, tipo europeo.
Estos datos son fundamentales para seleccionar un compresor capaz de alimentar correctamente la cabina.
No basta con comprobar únicamente la presión máxima del compresor. También es necesario verificar que el caudal de aire realmente suministrado sea compatible con las necesidades de la pistola de chorreado.
Un caudal insuficiente puede reducir el rendimiento del equipo y hacer que el tratamiento sea más lento o menos uniforme.
Para un uso regular, se recomienda elegir un compresor con una capacidad de suministro continuo adecuada.
Atención: el compresor de aire no está incluido con la cabina de chorreado.
La cabina de chorreado Holzmann SK220 se suministra con varias boquillas cerámicas que permiten adaptar la pistola a diferentes aplicaciones.
Los diámetros incluidos son:
Boquilla cerámica de 4 mm.
Boquilla cerámica de 5 mm.
Boquilla cerámica de 6 mm.
Boquilla cerámica de 7 mm.
El diámetro de la boquilla influye en el consumo de aire comprimido y en las características del chorro abrasivo.
Por ello, la elección debe tener en cuenta el compresor disponible, el tipo de pieza y la operación que se desea realizar.
Una boquilla de mayor diámetro puede requerir un caudal de aire superior para mantener unas condiciones de trabajo adecuadas.
Las boquillas cerámicas son elementos sometidos a desgaste, ya que las partículas abrasivas pasan continuamente a través de ellas durante el funcionamiento.
Se recomienda comprobar periódicamente su estado y sustituirlas cuando el desgaste afecte al rendimiento del chorreado.
La elección del abrasivo adecuado es esencial para conseguir buenos resultados con una cabina de chorreado para piezas metálicas.
El fabricante especifica una granulometría del abrasivo comprendida entre 0,12 y 0,25 mm.
La cabina admite una cantidad máxima de abrasivo de 32 litros.
Pueden utilizarse diferentes tipos de medios abrasivos, siempre que sean compatibles con la máquina, con la granulometría permitida y con el material que se va a tratar.
La elección debe considerar principalmente:
La dureza de la superficie.
El grado de oxidación o contaminación.
La presencia de recubrimientos antiguos.
El acabado superficial deseado.
La compatibilidad del abrasivo con la cabina.
Para materiales delicados, se recomienda realizar una prueba en una pequeña zona poco visible antes de tratar toda la pieza.
Los abrasivos para chorreado no están incluidos en el suministro.
Utilice exclusivamente abrasivos autorizados para este tipo de equipo. No debe emplearse arena silícea común como material de chorreado, debido a los graves riesgos para la salud asociados a la inhalación de polvo respirable de sílice cristalina.
La cabina de chorreado Holzmann SK220_230V dispone de dos aberturas diseñadas para los guantes de protección.
El diámetro de cada abertura es de 175 mm.
Los guantes se fijan a la cabina y permiten al operador manipular los componentes y la pistola sin exponer directamente las manos al chorro abrasivo.
Esta configuración facilita las operaciones de chorreado y ayuda a contener las partículas abrasivas dentro de la estructura cuando la cabina está correctamente cerrada.
También mejora la comodidad de trabajo durante la limpieza de componentes mecánicos.
Los guantes deben revisarse regularmente para comprobar que no presenten cortes, perforaciones ni signos de desgaste.
La cabina debe utilizarse siempre de acuerdo con las instrucciones de seguridad del fabricante, con un sistema adecuado de extracción o filtración de polvo y los equipos de protección individual necesarios.
La Holzmann SK220 está equipada con un sistema de iluminación interior que permite observar mejor los componentes durante las operaciones de chorreado.
Esta iluminación facilita la inspección de las superficies y el posicionamiento de la pistola.
Resulta especialmente útil para tratar zonas de difícil acceso, esquinas o componentes con formas complejas.
La alimentación eléctrica indicada para la máquina es de 230 V / 50 Hz.
Es importante distinguir esta alimentación eléctrica, destinada al equipamiento de la cabina, del suministro de aire comprimido necesario para el funcionamiento de la pistola.
Para realizar el chorreado es imprescindible disponer de un compresor de aire adecuado.
Con unas dimensiones totales de 905 x 620 x 1390 mm, la cabina de chorreado Holzmann SK220_230V está diseñada para instalarse en un entorno de taller.
Su estructura con soporte proporciona una zona de trabajo a una altura práctica para manipular los componentes.
Su peso neto de 43,5 kg contribuye a la estabilidad del equipo cuando está correctamente montado y colocado sobre una superficie nivelada.
Esta cabina puede utilizarse en diferentes entornos:
Talleres de mecánica general.
Talleres de reparación y mantenimiento.
Espacios de restauración de componentes metálicos.
Talleres de fabricación y transformación de metales.
Talleres de bricolaje equipados con un compresor adecuado.
Para garantizar un funcionamiento satisfactorio, es necesario prever un lugar estable, accesible y compatible con los requisitos de ventilación y gestión del polvo.
Para obtener buenos resultados con la cabina de chorreado Holzmann, es importante respetar algunas precauciones.
Antes de comenzar, compruebe que el compresor puede proporcionar la presión y el caudal de aire necesarios.
Seleccione un abrasivo adecuado para el material tratado y respete la granulometría especificada de 0,12 a 0,25 mm.
No supere la cantidad máxima de abrasivo de 32 litros ni la carga máxima de 60 kg de la rejilla de soporte.
Coloque los componentes de forma estable para evitar movimientos no deseados durante el chorreado.
Compruebe que los guantes, los cierres y los elementos de estanqueidad se encuentran en buen estado.
El chorreado genera polvo. Utilice un sistema de extracción o filtración adecuado para los materiales tratados, respetando las instrucciones del fabricante y la normativa de seguridad aplicable.
Evite abrir la cabina mientras permanezcan partículas en suspensión en su interior.
Antes de realizar cualquier operación de mantenimiento, desconecte la alimentación eléctrica y libere la presión del circuito neumático.
La inspección y el mantenimiento periódicos de la pistola, las boquillas cerámicas y los elementos de protección contribuyen a mantener unas condiciones de funcionamiento adecuadas.
| Característica técnica | Valor |
|---|---|
| Marca | Holzmann |
| Modelo | SK220_230V |
| Tipo de máquina | Cabina de chorreado con soporte |
| Capacidad de la cabina | 220 litros |
| Carga máxima de la rejilla | 60 kg |
| Presión de trabajo | 4–8 bares |
| Consumo de aire | 200–350 l/min |
| Conexión neumática | 1/4", tipo europeo |
| Granulometría del abrasivo | 0,12–0,25 mm |
| Cantidad máxima de abrasivo | 32 litros |
| Diámetro de las aberturas para guantes | 175 mm |
| Abertura de la tapa | 860 x 410 mm |
| Iluminación interior | Sí |
| Alimentación eléctrica | 230 V / 50 Hz |
| Dimensiones totales | 905 x 620 x 1390 mm |
| Peso neto | 43,5 kg |
| Peso bruto | 47,5 kg |
| Dimensiones del embalaje | 895 x 730 x 145 mm |
| Código EAN | 9120132140748 |
La cabina de chorreado Holzmann SK220_230V se suministra con:
Una pistola de chorreado.
Cuatro boquillas cerámicas de 4, 5, 6 y 7 mm.
Guantes de protección para fijar a la cabina.
Un sistema de iluminación interior.
Una rejilla de soporte para las piezas.
El compresor de aire y los abrasivos para chorreado no están incluidos en el suministro.
La cabina de chorreado Holzmann SK220_230V representa una solución versátil para talleres que desean realizar operaciones de eliminación de óxido, decapado de pintura, limpieza y preparación de superficies metálicas.
Su capacidad de 220 litros, la carga máxima de 60 kg de la rejilla, la iluminación interior y la pistola de chorreado suministrada con cuatro boquillas cerámicas la convierten en una opción práctica para trabajos de restauración y mantenimiento.
Gracias a su estructura cerrada y a los guantes de protección integrados, permite manipular los componentes durante el tratamiento, ayudando a contener las partículas abrasivas dentro de la cabina.
En Probois Machinoutils encontrará esta cabina de chorreado Holzmann SK220 junto con una selección de máquinas y equipos de taller destinados a la mecánica y al trabajo de metales.
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